lunes 19 de noviembre

Efecto Papageno: cómo los periodistas pueden prevenir suicidios

Papageno es el personaje alegre que vende pájaros en la ópera de Mozart, La flauta mágica, del siglo XVIII. En un momento, teme que ha perdido su amor, y decide quitarse la vida. Pero tres muchachos aparecen, le muestran que hay otras alternativas, y evitan que Papageno se suicide. Durante la última década, la investigación científica en psicología y salud mental ha demostrado que los periodistas y los medios de comunicación pueden también tener un impacto positivo para prevenir suicidios cuando realizan coberturas responsables.

La última evidencia del impacto de los medios sobre las personas más vulnerables al suicidio surge de un estudio llevado a cabo por investigadores de Canadá, Austria y Australia, quienes evaluaron los elementos potencialmente beneficiosos y dañinos de la cobertura sobre suicidios en medios gráficos y digitales. El trabajo fue publicado en la revista especializada Journal de la Asociación Médica de Canadá (CMAJ), y consistió en el análisis de 17.000 artículos de 13 publicaciones de medios masivos, incluyendo el diario The New York Times, que circulan en el área de la ciudad de Toronto y las muertes por suicidio entre 2011 y 2014. Buscaron un vínculo entre ciertos tipos de cobertura y las muertes por suicidio durante los 7 días posteriores a la publicación. Dentro del total de artículos, 6367 tuvieron como foco al suicidio. En el mismo período, se produjeron 947 muertes por esa causa. Al evaluar el tratamiento de las noticias en los medios analizados, se encontró que predominaban elementos negativos, como mostrar a los suicidios como un destino inexorable, y se mencionaban los métodos de suicidio.


En cambio, se le brindó menos lugar a los contenidos que operan como protectores para la población con mayor riesgo. Menos de 1 cada 5 artículos mencionaron que existen alternativas al suicidio y menos del 2% de los artículos incluyeron datos con servicios y teléfonos a los que pueden llamar las personas que ven al suicidio como una salida. Es decir, los medios analizados (y podría trasladarse también a América Latina, aunque faltan más estudios) tienden más desarrollar el “efecto Werther”, que se refiere al impacto de la novela Las penas del joven Werther, de Goethe, en 1774. El protagonista de esa novela se suicida, y hubo casos de personas que lo imitaron tras la publicación de la obra: tenían el libro en la escena, llevaban vestimenta parecida a la del protagonista o mencionaban la historia en una carta de despedida. Desde entonces, se habla de la posibilidad de “contagio” del suicidio en las personas vulnerables a partir de la difusión de casos ficticios o reales.

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