El abuso de las consultas por Whatsapp «enloquece» a los médicos

“Estoy en la farmacia y no está el remedio, ¿qué hago?”, “No hay Nutrilón en el supermercado, ¿qué compro?”, “Tiene un cumpleaños, pero tiene fiebre, ¿lo llevo?”. En tiempos donde la tecnología interviene y facilita gran parte de la vida, las consultas médicas, sobre todo al pediatra y vía Whatsapp, no son la excepción. Desde fotos de pañales sucios, hasta audios con explicaciones con lujo de detalle de cada síntoma, los médicos reciben cada día consultas que en muchos casos resultan insólitas y no reconocen día ni horario.

Por eso, cada vez más, los médicos se preguntan por los límites que pueden o deben poner a estos padres –sobre todo a los primerizos– para no sobrecargarse de trabajo extraconsultorio. “Pasa mucho que te dicen: ‘Por favor contestame ahora que estoy en la farmacia’, o te escriben un domingo a las 8 de la mañana y se ofenden si no respondés enseguida. Yo doy el teléfono, y no niego que está bueno estar conectados, pero hay decisiones que son de mamás y no del pediatra”, dice Constanza Funes, pediatra y humorista que en su web Pequeños Gajos del Oficio relata esta y otras experiencias que tiene su profesión, siempre con humor.