El alcohol… ¿fija las grasas?

Curiosa época la actual donde es más fácil fisurar un átomo que un prejuicio, sentenció a Albert Einstein. Algo parecido sucede con los mitos en general y con la mitología médica en particular. La cantidad de mitos relacionados a la salud son innumerables, alguna de ellos nos acompaña desde miles de años.

Los relacionados con el peso corporal están entre aquellos que más frecuentemente se escuchan, a todo el mundo le interesa el control del peso, ya sea por salud o por estética. Hay asimismo palabras que «pegan» justo como para construir mitos difíciles de derribar. Uno de ellos, que los médicos escuchamos en cada consulta o incluso en almuerzos y cenas de familiares y de amigos es si el alcohol «fija las grasas». Es que en realidad la palabra «fija» es pegadiza y hace pensar, casi naturalmente que la grasa que ingerimos con los alimentos queda adherida al abdomen tal cual si el alcohol fuera una suerte de cemento instantáneo que condena a la panza. Bueno, en realidad es algo falso que tiene algo de cierto. Espere, no se sobre preocupe que vamos a tratar de aclararlo.