El animal más violento con su propia especie no es el ser humano, sino éste

Según un estudio liderado por José María Gómez, de la universidad de Granada, que buscaba las raíces de la violencia humana, se concluye que una de cada cinco suricatas muere a manos de otra suricata, lo que convierte a esta especie en la probablemente más violenta consigo misma de todo el reino animal.

La suricata es una de las mangostas más pequeñas que hay, de no más de 730 gramos de peso, de abundante pelaje, orejas diminutas y parches negros alrededor de los ojos. Ha aparecido reflejada de forma muy simpática en películas de dibujos animados, pero su verdadero comportamiento puede ser temible.