miércoles 20 de febrero

El año de la marmota electoral

Cambiemos aspira a dar golpes de gracia electorales. Se habla de la vuelta al redil de Durán Barba. De la campaña corta. De los temas con los que eludirán la economía. Y demás cuestiones que hacen a su convergencia clásica entre liberalismo económico y política para los que no les gusta la política. Cambiemos aspira a “ganar”, y no quiere una nueva mayoría, quiere ganar y replegarse. Quiere a esta sociedad atomizada, así como es, así como la vemos, este enfrentamiento entre clases medias, entre “planeros” y “aristocracia obrera”, entre garantistas y punitivistas, entre pañuelos de colores. ¿Cómo gobierna? No es uniendo a los argentinos, sino con la etapa superior de la grieta: se propone avivar todas las grietas que sean posibles. Gobernar apoyado en cada desigualdad a la sociedad desigual. No se trata solo de dividir la sociedad “en dos modelos”, sino de acompañar la división de la sociedad en mil pedazos, atomizarla. Parece invertir la famosa oración que dice “la política es una herramienta para transformar la sociedad” a “la política es una herramienta para mantener a la sociedad intacta”.