El auge de la terapia callejera

Una semana después de la elección presidencial de Estados Unidos, mientras caminaba a través de un mercado callejero en Union Square, me encontré con una joven que ofrecía abrazos gratis a extraños. Con gusto acepté uno. Fue un bálsamo.

Un día después, un amigo me dijo que un pastor luterano en el Upper East Side de Manhattan había estado dando consejos gratis en la acera los martes por la mañana, mientras se sentaba en un puesto de madera que había hecho con las especificaciones exactas del de Lucy en la tira cómica Peanuts, con todo y un letrero que decía “Ayuda espiritual, 5 centavos. El pastor está adentro”. (Él mismo provee los centavos).


Predicadores callejeros. Gente que da abrazos sin cobrar. Si las tiendas y los restaurantes pueden instalarse en las calles, ¿por qué no las profesiones de ayuda?