El bajo precio del petróleo es bueno para tu bolsillo, pero un drama para el futuro del planeta

La relación entre la oferta y la demanda es un concepto económico fundamental: cuando el precio de algo sube, la gente consume menos. De forma similar, cuando los precios caen, la gente consume más. Podría parecer lógico que un bajo precio del petróleo resulte beneficioso para los consumidores, para los países e incluso para mundo, puesto que cuando los consumidores ahorran dinero en gasolina pueden gastarlo en otras cosas.

Sin embargo, el cambio climático ha hecho que esta idea resulte obsoleta.

Esto se debe a que el bajo coste del petróleo tiene dos grandes inconvenientes a pesar de los beneficios a corto plazo. Por un lado hace que los usuarios puedan conducir más kilómetros por el mismo precio, haciendo que tengan menos incentivos para poner de su parte y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y comprarse vehículos que usen menos gasóleo o nada, como en el caso de los coches eléctricos.