El capítulo final de las series suele ser el peor

Conforme el catálogo de Netflix y HBO aumenta, las probabilidades de que la siguiente serie a la que nos enganchemos nos defraude, también se incrementan. El paso de las temporadas hace que el arraigo hacia los personajes sea más fuere y, por consiguiente, que nuestra piel sea más fina ante determinados giros de guion. Como consecuencia, los guionistas tienen dos opciones: contentarnos con el fan service más previsible o dar el final que ellos consideran que merecen los personajes. ¿Resultado? El espectador ejercerá la venganza o recompensa que considere a través de su única herramienta: las puntuaciones en los portales de crítica.

El último gráfico publicado por la plataforma de tratamiento de datos Public Tableau utiliza la puntuación de las ficciones televisivas presente en IMDB para analizar cómo ha evolucionado la opinión pública a lo largo de las temporadas. ¿Resultado? Hasta 18 títulos considerados de «buena calidad» según la valoración media recibida, experimentaron en su episodio final la peor puntuación de toda la serie.