El circo que sustituye a los animales por gigantescos hologramas

Varias generaciones de españoles sabrían responder sin dudar un segundo a la pregunta de “¿Cómo están ustedes?”. Este saludo -preferentemente gritado- fue popularizado en su show de Televisión Española por Los Payasos de la Tele, quienes durante una década aproximadamente (entre 1972 y 1981) fueron un verdadero fenómeno sociológico con un gran éxito que convirtió a la familia Aragón en una de las más populares de la historia del espectáculo en nuestro país. Millones de niños crecieron con Gaby, Fofó, Miliki y el resto de la saga, así que si se quiere consultar algo sobre el circo, lo mejor es dirigirse a uno de los que más sabe en nuestro país, Alfonso Aragón. Y eso es lo que ha hecho Alonso Trenado, preguntar a Fofito qué le parece la idea del Circo Roncalli de sustituir los tradicionales números con animales por sofisticados hologramas. Y el veterano payaso no ha podido mostrarse más entusiasmado: “quién iba a pensar que podríamos llegar a tener un elefante que está en la pista pero no lo puedes tocar”.

A los habituales acróbatas, malabaristas, payasos, funambulistas o magos, se unen en este circo alemán gigantescos animales holográficos de más de seis metros de altura. Para conseguirlo en su carpa han instalado once láser que proyectan una imagen en alta definición de 13.000 por 1.900 píxeles. La más alta tecnología insertada en un espectáculo tradicional con varios siglos de historia, que se actualiza de esta manera y evita una de las mayores polémicas que ha perseguido al circo en los últimos años, la del trato inadecuado a los animales. Y lo mejor es que al final, el espectáculo que se ofrece sobre la pista del Roncalli a través de sus seres virtuales consigue su objetivo. Un objetivo que, este sí, se mantendrá inalterado por muchos años que pasen: ilusionar, emocionar, entretener.