El Círculo Rojo y la teoría de los topos en el PJ federal

Dos topos, dos caballos de Troya. El Círculo Rojo rastrilló el terreno político post decisión de Cristina Fernández de ser la vice de Alberto F. y luego de que Roberto Lavagna se declarara en rebeldía con el PJ Federal. Del relevamiento salió una conclusión: hay dos insiders que están trabajando, para el Gobierno y para CFK, en un proceso de implosión de la ancha avenida del medio. La cuasi certeza pone al poder económico en guardia y en estado de sensibilidad, dado que la moderación de las puntas de la grieta había sido un anhelo, un deseo, una apuesta a que el país pudiese tener gobernabilidad y bonanza para negocios alicaídos.

El discurso de Juan Schiaretti tras el rutilante triunfo en Córdoba entusiasmó a todo el establishment. “Va a ser un hombre importante, tiene moderación y racionalidad y ahora que ya ganó en su provincia se va a dedicar a armar con el peronismo no K”. La frase la dijo un CEO que es miembro de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y del Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (Cicyp), en su sillón, frente a la TV, mirando la coronación del peronismo cordobés no solo ante Cambiemos, sino ante un ausente kirchnerismo que debió plegarse al tren del “Gringo”.


Pero Schiaretti parece haber perdido todo el amor y la pasión de los CEOs en menos de un mes. “Juega para Macri, va a ser recordado en Córdoba como un traidor”, se desesperó un cacique de la Unión Industrial Argentina (UIA). Los empresarios creen que el cordobés es un infiltrado de la Casa Rosada para colocar TNT en los cordones de la ancha avenida del medio.