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viernes 23 de abril de 2021
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El confuso y caótico futuro de la televisión ha llegado

Si eres como los millones de estadounidenses que han cancelado su servicio de televisión por cable en los últimos años, quizá te resulte familiar el fenómeno que he comenzado a llamar “la caza”.

Se trata de lo siguiente: en un momento decides ver uno de tus programas favoritos, en mi caso “Fixer Upper”, de HGTV. Te sientas en el sillón, enciendes la televisión y vas saltando de aplicación en aplicación, intentando recordar en cuál de los cinco servicios que tienes está el programa. ¿Era Netflix? Mmm, no. ¿HBO Go? No.

Finalmente encuentras la cuarta temporada en Amazon, pero no está incluida en Prime Video. Cuesta 2,99 dólares por episodio. La caza termina con un gemido: suspiras, te aguantas (esas cocinas no se van a remodelar solas) y desembolsas 19,99 dólares por toda la temporada.

¿Qué pasó con el futuro de la televisión, glorioso y amigable con el consumidor? Nos dijeron que internet traería una era de oro de emisión de videos, y que programas y películas increíbles estarían a un clic a través de servicios de bajo costo y fáciles de usar. Los paquetes de cable de Time Warner, que costaban 100 dólares al mes y requerían navegar un menú muy complicado de canales de cuarta, serían una pesadilla del pasado.

En vez de eso, nos hemos inmerso en un caos hiperfragmentado, con un enredo de servicios bajo demanda que, en conjunto, cuestan más y a menudo ofrecen menos que los viejos sistemas de cable. Hay muchos programas y filmes grandiosos en producción, pero encontrarlos se ha vuelto más difícil que nunca.

La semana pasada también me llegó la nostalgia por la televisión por cable, cuando Disney y Facebook —empresas muy distintas, pero unidas por el deseo de que les prestes atención— anunciaron grandes pasos en sus estrategias de video de próxima generación.

nytimes.com  (www.nytimes.com)