lunes 27 de junio de 2022
Cursos de periodismo

El día que Cristina usó a Belgrano para derrocar a Alberto Fernández

Cada vez que se produce un fenómeno que daña a enormes sectores sociales, en cualquier democracia, se dispara un debate acerca de quién tiene la culpa: ¿es inevitable?, ¿se trata de algo generado desde afuera del Gobierno? ¿o la culpa la tiene el Gobierno? En una situación normal, es esperable que el oficialismo culpe a la oposición o a un hecho natural contra el cual el Gobierno no puede hacer nada, y que la oposición, en cambio, responsabilice al Gobierno. Ayer ocurrió un hecho exactamente inverso. El sector más poderoso del Gobierno culpó por la inflación al propio Gobierno. Durante el acto que se realizó en Avellaneda, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner sostuvo que la inflación se debe, básicamente, a la incapacidad, inoperancia o cobardía de los funcionarios que no se animan a controlar los precios de las empresas más grandes o a negarle dólares a los principales importadores o a vigilar ganancias, fuga de dólares y evasión de impuestos.

Entre los que aplaudían estaban muchos oficialistas. En ese sentido, el acto de ayer fue una expresión cabal de los códigos que regulan las relaciones entre los miembros de la alianza oficialista. Por mencionar solo a algunos de los presentes que aplaudían cuando la Vicepresidenta ensuciaba a sus compañeros o celebraba cada uno de sus chistes: el ministro de Vivienda, Jorge Ferraresi –perteneciente al gabinete nacional—, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, uno de los jefes de la CGT, Pablo Moyano, la titular del Inadi, Victoria Donda, el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza y el titular del gremio bancario, Sergio Palazzo.

infobae.com  (www.infobae.com)