viernes 21 de septiembre

El drama del glifosato en el campo argentino y una legislación ausente

Mientras en Estados Unidos este lunes comenzó el primer juicio sobre los posibles efectos cancerígenos del Round Up, el polémico herbicida de Monsanto que contiene glifosato, los habitantes de las zonas rurales de la Argentina deben enfrentarse casi a diario con los productores agrícolas locales por las fumigaciones con glifosato. Se trata de un herbicida utilizado para los cultivos con semillas transgénicas que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es probablemente cancerígeno.

En Argentina esas siembras comenzaron a fines de los años 1990 y desplazaron paulatinamente la cría de ganado. Al cierre de junio de 2018 había 18 millones de hectáreas sembradas, que rindieron una producción de 35,8 millones de toneladas y ubican a Argentina como el tercer mayor productor mundial, detrás de Estados Unidos y Brasil. Pero esa cosecha implica millones de litros de glifosato vertido en el suelo nacional.


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