domingo 23 de enero de 2022
Cursos de periodismo

El extraviado antifujimorismo de Vargas Llosa

Hace unas semanas, cuando la primera vuelta de las elecciones peruanas era todavía una incógnita y el candidato vencedor no asomaba aún la cabeza entre los favoritos, un conocido consultor de marketing intentaba convencernos de que votar era un ejercicio similar a comprar un teléfono o una refrigeradora.

El consultor nos amonestaba: “El peruano le pone más esfuerzo y tiempo a elegir un celular que a un presidente” o “la gente no se preocupa de la política y repite sus errores”.

En estos casos, “el peruano” o “la gente” son siempre aquellos distintos a quienes se sienten identificados con ese dedo acusador porque, obviamente, los que asienten ante el efectismo de la ocurrencia no son así de irresponsables. Ellos sí comparan y analizan, como quien compra una refrigeradora o un celular, antes de elegir a su candidato. No como “el peruano”. No como “la gente”.

washingtonpost.com  (www.washingtonpost.com)