El fondo verde que sale (pero no se ve) en todas las películas

En la deliciosa La invención de Hugo, Martin Scorsese lanzaba un canto de amor al cine a través de un personaje clave en su historia: George Melies. Mago y cineasta, este pionero francés no solo fue de los primeros en rodar películas, sino que incorporó al proceso sus dotes de prestidigitador para plasmar en el celuloide algunos de los primeros efectos especiales de la historia. A través de ellos, Melies conseguía uno de los principales objetivos del cine según Scorsese: “afrontar lo inesperado, en la pantalla y en la vida que dramatizaba e interpretaba”. Curiosamente, las palabras del gran director americano están extraídas de un polémico artículo que ha despertado las iras de miles de personas en el mundo (para conocer los motivos del enfado basta con enunciar el título del texto publicado en el New York Times: Por qué las películas de Marvel no son cine). Por supuesto la mayoría de quienes han criticado al director de Taxi Driver o Toro Salvaje no se han preocupado de leer el artículo (un tuit en estos tiempos es todo lo que se necesita parta organizar un linchamiento), pero queda como peculiar relación de ideas que el mismo cineasta que alabó los efectos especiales de comienzos del siglo XX se rebele contra las películas que más los utilizan a comienzos del XXI.