El fracaso de los políticos españoles

El sistema político de España no funciona. Si algún dios no lo remedia, pronto los españoles deberán votar un gobierno nacional por cuarta vez en cuatro años: será porque los grupos parlamentarios surgidos de las elecciones del 28 de abril no supieron formar uno.

La situación se está volviendo crónica: en estos cuatro años hubo, además de tres elecciones generales, un gobierno que actuó diez meses “en funciones” porque no tenía mayoría, otro que cayó por moción de censura, otro que, sin elecciones, surgió de esa censura y después renunció porque su minoría parlamentaria no le alcanzaba para aprobar su presupuesto —y todavía está en funciones—. Ahora todo parecía normalizarse, pero no.


Recapitulemos: Pedro Sánchez y su partido socialista (PSOE) ganaron las elecciones de abril sugiriendo —sin jamás precisar— una alianza de izquierda con Unidas Podemos para oponerse a la amenaza de lo que llamaron el “Trifachito”, la posible coalición del partido histórico de la derecha española, el Popular (PP), y los dos nuevos: a su supuesta izquierda Ciudadanos, a su derecha clara Vox.