¿El futuro de la literatura está en Spotify?

El escritor Hernán Casciari recibe por correo electrónico las preguntas de mi entrevista. Duda —imagino— durante un momento. Y teclea su respuesta con otra pregunta: ¿me puedes dar tu número de teléfono y te respondo con un archivo de audio por WhatsApp?

Eso hago y lo primero que escucho es esto: “Me cuesta cada vez más escribir o sentarme a escribir, creo que le pasa a mucha gente, cada vez cuesta más leer y escribir, y en cambio hablar y escuchar no supone ningún esfuerzo”. Por eso ha decidido leer en voz alta sus artículos, sus crónicas y sus cuentos. Lo hace en vivo —en teatros—; en directo —por la tele o en la radio—; y en grabaciones —en las webs de las radios y en Spotify—.


“Gracias a todas esas plataformas mis lectores se han multiplicado, bueno, o mis oyentes”, me cuenta su voz en mi móvil, “porque no solo después compran mis libros, cuando tienen que decidir un regalo para un amigo o un familiar, también van a verme si actúo en su ciudad o buscan otras vías para llegar a mí, de modo que mi comunidad no deja de expandirse”.

“Los narradores de este siglo tienen que empezar a entender que los honorarios pasan más por la experiencia en vivo que por la venta de libros, sobre todo porque la industria editorial nos sigue robando”, continúa el director de la revista Orsai, que —como otros medios internacionales— ahora permite tanto leer como escuchar sus textos.