El gobierno buscó explicar el impacto económico del paro, pero con razonamientos absurdos que no cierran por ningún lado

Dos pérdidas. Con los datos oficiales sobre salarios que el Indec difundió ayer se llega a la conclusión de que sólo en el mes de marzo de este año los asalariados en blanco del sector público y del sector privado perdieron poder de compra por 44.000 millones de pesos respecto a un año atrás. Otra vez para que quede claro: sólo en un mes perdieron 44.000 millones de pesos. Esa pérdida se elevaría muchísimo si se calculara la pérdida acumulada mes a mes, teniendo en cuenta que en el último año los salarios vienen perdiendo la carrera contra la inflación. Y subiría aún más si se agregara lo que ha perdido el tercio de los trabajadores no registrados.

Por otro lado el ministerio de Hacienda sostuvo anteayer que el paro le generó a la economía una pérdida de 40.500 millones de pesos. Se trata de dos números muy parecidos: 44.000 millones perdieron los asalariados en blanco en un mes, y 40.500 millones habría perdido la economía por un día de paro, según el gobierno.


Pero más allá de ese parecido casual, entre ambos números hay una diferencia sustancial. Mientras los 44.000 millones de pérdida de poder adquisitivo es una cifra que surge de cálculos muy sencillos e inobjetables basados en datos oficiales, los 40.500 millones de pérdida por el paro resultan de un razonamiento absurdo y falaz.