El gobierno de los CEO vive un shock de realidad tras cinco meses en el poder

El martes se cumplirán los primeros cinco meses de una administración –inédita en la Argentina– encabezada por ex gerentes generales y CEO de grandes empresas. Para muchos de ellos, son días tachados uno a uno en el almanaque, porque han sido días de un verdadero shock de realidad, al exponer la experiencia en la gestión privada a los desafíos de la función pública.

“Desde que entré incorporé herramientas que usaba en General Motors, como por ejemplo algunos mapeos de procesos”, contó Isela Costantini, titular de Aerolíneas Argentinas, en un introspectivo almuerzo organizado por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), sobre el rol social de los empresarios.


“Esta era una empresa donde en el directorio nadie conocía el presupuesto, ni había controles de gestión, y donde no había balances”, continuó. Costantini, que cursaba una carrera estelar en la automotriz estadounidense, sorprendió al saltar al frente de la aerolínea de bandera, con 12 mil empleados y un déficit estimado de 15 mil millones de pesos al año. “Ha sido mucho más complejo de lo que uno quisiera; no es un ambiente fácil y no es el ambiente donde a uno le gustaría seguir su carrera”, repitió en varias oportunidades la sanjuanina de larga trayectoria en Brasil, que ha instrumentado las “Cartas de Isela” como forma de comunicarse con sus empleados. Allí, por ejemplo, les informó que otro ex CEO, el ex dueño de Pegasus y actual coordinador de Jefatura de Gabinete, Mario Quintana, le había reducido los envíos a la empresa de US$ 422 millones a US$ 268 millones. “Para mí es como si la corporación te restringiera el presupuesto, se hace un plan de acción, no se entra en pánico”, diferenció respecto del impacto que tuvo la noticia en su cargo en la empresa estatal.