El índice «Hot Sale» dejó al descubierto los altos costos y la pesada carga tributaria que soportan los argentinos

En principio iban a ser sólo dos días. Sin embargo, hasta estas últimas horas, la iniciativa denominada «Hot Sale» se mantuvo vigente de la mano de numerosas empresas que, impulsadas por los buenos niveles de venta logrados en las primeras jornadas, decidieron extender las promociones y beneficios a lo largo de todo el mes.

Así, esta acción llevada adelante por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) para fomentar las ventas a través de canales online, sobrepasó largamente las expectativas iniciales.


En este 2016, la acción cobraba un significado especial. En un contexto en el que las ventas en general no repuntan, las jornadas con promociones y descuentos se presentan como una gran oportunidad para atraer compradores y tratar de revertir los malos números que dejó el primer cuatrimestre.

Salvo contadas excepciones y en rubros específicos –como la venta de productos de calefacción-, la mayoría de los sectores viene asistiendo a fuertes caídas en los volúmenes comercializados.

Los empresarios textiles alertan por bajas que promedian el 20%, mientras que los supermercados de Ciudad de Buenos Aires acusaron caídas de más del 2 por ciento.