El inesperado movimiento de Ford en China que desafía la política de «Estados Unidos primero» de Donald Trump

«¡No volverá a pasar!», advertía en diciembre el entonces presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

«Las compañías no se marcharán de Estados Unidos sin ninguna consecuencia», decía a las compañías que fabrican productos en otros países y los venden a los estadounidenses.


Ford fue una de las grandes firmas que se apegó primero a la política económica que Trump ha impulsado desde que llegó a la presidencia, «Estados Unidos primero».

Pero la automotriz hizo un anuncio el martes que plantea un desafío del presidente: trasladará su producción de su modelo Focus a una planta de China a partir de 2019.