El lado oscuro de los precios: las verdaderas razones de la inflación de Macri

Los aumentos de precios de productos seleccionados de una canasta de consumo básica del hogar son impactantes desde noviembre de 2015, mes desde el cual se deben evaluar los resultados económicos del gobierno de Cambiemos. PáginaI12 elaboró el ranking de la inflación macrista hasta marzo 2019, en base a información oficial de la Ciudad de Buenos Aires. Lo lidera la harina de trigo con un alza impresionante de 327,6 por ciento, seguida por la crema dental con una suba de 311,7 por ciento y la manteca con un avance de 305,4 por ciento (ver cuadro adjunto). El relevamiento es en base a precios medios, lo que implica que para algunos estos registros pueden parecer una variación menor a la que verifican en sus propios bolsillos. El alza del nivel general de precios fue de 200 por ciento en estos 41 meses. Para dar cuenta del efecto devastador de los aumentos de precios en el presupuesto de las familias vale la comparación con el movimiento que tuvo el salario registrado (público y privado) desde noviembre de 2015. Según el Indec, el ingreso promedio del trabajador en blanco, estimando los meses de febrero y marzo con un alza similar al de enero, es de 143 por ciento. La medida desesperada, lanzada por la administración PRO-UCR, de fijar el valor de 64 productos de una cesta limitada será poco relevante para alterar el cuadro dramático de derrumbe del poder adquisitivo de la mayoría de la población, a partir del descontrol de los precios de alimentos y bebidas.

Los rubros que más aumentaron fueron a los que las clases vulneradas destinan la totalidad de sus ingresos: alimentos, transporte y vivienda. Debido al apagón estadístico del Indec de Macri, que duró seis meses (diciembre 2015-mayo 2016), período en que coincidió con el impacto en precios de la megadevaluación inaugural del Gobierno, el IPC-CABA permite salvar ese vacío informativo. Los productos seleccionados en el cuadro son básicos de compras habituales de los hogares. Algunos de ellos se ubican por encima y otros por debajo del alza promedio del nivel general de precios. Pero todos avanzaron bastante más que el salario medio de los trabajadores registrados.