El mapamundi cumple 450 años equivocado y un invento japonés busca corregirlo

En 1569, hace exactamente 450 años, el mapamundi parecía el sumun del progreso técnico y lo fue por mucho tiempo. De hecho, el sistema que inventó Gerardus Mercator para hacer mapas se convirtió en el más popular de todos y su planisferio llegó hasta las escuelas de nuestro tiempo con toda naturalidad, como si fuera perfecto. Pero la verdad es que está mal, muy mal.

No es que lo diga yo, lo sabe todo el mundo, lo que pasa es que nadie conseguía hacer uno mejor, hasta ahora. O mejor dicho, hasta hace exactamente 20 años, cuando el arquitecto japonés Hajime Narukawa inventó el Authagraph, un método de representación del globo terrestre basado en la ancestral técnica del origami. Si, así es: doblando papelitos se puede hacer un mapa mejor que el que todos conocemos. Ojo, Narukawa también se basó el trabajo de otro arquitecto, el estadounidense Buckminster Fuller que se hizo famoso por proponer una cúpula de cristal para cubrir Manhattan.


En 1946, el extravagante Bucky, cansado del dibujo de Mercator, desarrolló su Dymaxion map, un poliedro que, si bien no formaba una esfera perfecta, se podía desplegar en forma plana de muchas formas diferentes y era bastante exacto con los continentes.