El mercado gris donde la CIA compra armas de ciberespionaje

Los documentos revelados por WikiLeaks con Vault 7 indican que la CIA ha obtenido sus armas para el ciberespionaje por tres vías. Algunas vulnerabilidades las han desarrollado sus propios técnicos, otras forman parte del conocimiento que comparten con agencias de inteligencia, como la NSA —cuya vigilancia masiva descubrió Edward Snowden—, el FBI o el GCHQ británico. Y, como tercer camino, la CIA ha comprado malware a empresas privadas.

El resultado fue la cosecha de un arsenal de virus, troyanos y sistemas de control remoto para penetrar dispositivos e intervenir comunicaciones. El malware podía atacar de múltiples formas a los smartphone con Android, al iPhone y al iPad, a ordenadores con Windows y Mac OS e incluso a las televisiones inteligentes.