14.4 C
Buenos Aires
lunes 14 de junio de 2021
Cursos de periodismo

El multiculturalismo a la brasileña y la reacción conservadora

En Brasil, el multiculturalismo y la acción afirmativa son causa y efecto de un fenómeno que he llamado «ola identitaria» y que, en las últimas dos o tres décadas, propició un cambio general y una dinamización de los procesos de identificación en todo el país. La gran transformación sociopolítica que estamos atravesando nos obliga a emprender una reflexión profunda en torno de las identidades sectoriales, las desigualdades y la trayectoria –relativamente corta, pero aun así impactante– del multiculturalismo y las políticas de reparación respecto de la población históricamente discriminada en Brasil. Me propongo repensar los últimos 30 años, 14 de los cuales (2002-2016) se dieron con un gobierno liderado por el Partido de los Trabajadores (pt). Esto también implica reconsiderar el desarrollo mismo de las investigaciones que se han sucedido sobre este tema, en vistas de que en el Brasil actual la configuración identitaria está, una vez más, en movimiento.

De entrada se impone señalar el hecho de que, en Brasil, los términos «étnico» y «etnicidad» se integraron a la cultura popular y a los lenguajes del Estado y los medios de comunicación en tiempos recientes. Como es sabido, el pasado brasileño fue etnofóbico. Tras la abolición de la esclavitud en 1888, la cuestión racial fue negada, lo que no impidió que la elite intelectual de la República Velha se plantease su preocupación frente a tres dilemas que no cooperaban con la idea establecida de progreso: la ubicación del grueso del país en los trópicos, el hecho de que gran parte de la población fuese de origen africano y el creciente número de mestizos. La Conferencia de Berlín (1883-1887) había establecido que la civilización no era inherente a la vida en los trópicos; que los africanos necesitaban «ayuda» para desarrollarse y que los mestizos, por lo común simplemente ignorados, eran «inapropiados» desde el punto de vista civilizatorio en tanto no cabían en la geografía racial de aquella época, la cual se fundaba en la idea de una determinada «gran raza» (blanca, amarilla, roja y negra) oriunda de cada continente. A partir de las vanguardias de la década de 1920 y, de manera más marcada, de los intelectuales ligados al Estado Novo, el relato (o más bien el mito) de la democracia racial empezó a ser promovido por el Estado, en un discurso que sustancialmente sería aprovechado también por la dictadura de 1964.

nuso.org  (nuso.org)