El Muro en Perfil: la historia de cómo llegaron los bloques a la editorial

Después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), a lo largo de 28 años y casi tres meses la ciudad de Berlín, en Alemania, estuvo partida en dos por un muro de hormigón al que el mundo conoció como el muro de la vergüenza, tal como lo bautizaron los medios. Y cada 9 de noviembre, un nuevo aniversario de su caída lleva a miles de personas a celebrar ese momento histórico del que hoy se cumplen 30 años.

Aquella pared que primero fue de ladrillos y luego de concreto armado, con hierros de acero y alambres de púa, iba desde el norte, separando los barrios de Reinickendorf y Pankow, atravesaba el centro histórico frente a la Puerta de Brandenburgo y Potsdamer Platz y llegaba al sur, dividiendo Neuköln y Treptow. Todo, con guardias armados hasta los dientes y perros entrenados para cazar o matar que dejaron la foto que entonces, como hoy, horroriza al mundo.