miércoles 21 de noviembre

El negociado tras la fachada del cuidado del arbolado

La poda de 70 mil árboles por año que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presenta marketineramente como una política de “ciudad verde” en realidad esconde un negocio millonario que está muy lejos de ese objetivo porque, según denuncian los especialistas, la poda se lleva adelante de manera compulsiva e indiscriminada, “mutilan las plantas” y quedan con muy pocas posibilidades de sobrevivir, además de que dejan de cumplir con el objetivo de equilibrio ambiental.

Lo mismo sucede con las extracciones y con los nuevos árboles que se plantan sin tener en cuenta las especies, los espacios y el mantenimiento que necesitan, lo que deja en evidencia “la falta de planificación”. Según los especialistas, “plantan cualquier cosa en cualquier lado”.


Carlos Anaya, ingeniero agrónomo y arborista certificado por la International Society of Arboriculture, una institución con sede en Londres, denunció que “las empresas lo tomaron como un negociado, se convirtió en una fábrica de mutilar árboles para seguir con una poda continua”.

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