El nuevo concepto de trabajo penitenciario: entrenar inteligencias artificiales a 2€ la hora

¿Puede trabajar un preso? La respuesta que ofrecen la mayor parte de sistemas penitenciarios modernos es simple: “sí”. Sucede en EEUU, España o Francia. El alcance, la remuneración y la naturaleza de los trabajos varía. En España, por ejemplo, tiene un limitado carácter productivo y está asociado a rutinas psicológicas y sociales beneficiosas para los internos. Cobran, pero lo hacen en muy poca cuantía: los objetivos van más allá del sustento económico.

Eso sí, el tipo de tareas está cambiando. Y en Finlandia están experimentando con ellas.


¿Qué? Lo cuenta The Verge. Algunos presos fineses han comenzado a entrenar sistemas de inteligencia artificial. Una startup local, Vainu, ofrece amplias bases de datos a empresas privadas. Para ello necesita diseccionar e identificar correctamente miles de artículos y reportajes económicos relacionados con ellas o con su sector. ¿Y quién los está leyendo y catalogando? Los internos.