martes 18 de septiembre

El nuevo satélite argentino: un desarrollo que llevó 18 años

Después de 18 años de trabajo, el satélite Saocom 1A fue presentado en sociedad y estará siendo lanzado al espacio el 29 de septiembre desde la Base Vandenberg, situada en California (Estados Unidos). Se trata de un satélite de observación de la Tierra cuyos principales objetivos son la medición de la humedad del suelo, detección de riesgo de enfermedades en los cultivos, alerta temprana de inundaciones y aplicaciones en emergencias (por ejemplo, derrames de hidrocarburos en el mar e incendios). Las mediciones que realizará el satélite se obtendrán a partir de imágenes captadas por un Radar de Apertura Sintética (SAR), instrumento que trabaja en el rango de las microondas y que puede proveer información independientemente de las condiciones meteorológicas y de la hora del día.

Orbitando a 650 kilómetros de altura, el SAOCOM está diseñado para examinar la Tierra hasta una profundidad de dos metros y detectar, por caso, si en regiones con pronóstico de lluvia los suelos están saturados de humedad para así identificar zonas con riesgo de inundaciones. Si, por el contrario, los suelos están muy secos, dará la posibilidad de estar atentos a posibles incendios. Como además permite generar modelos matemáticos en 3D, los especialistas podrán proyectar la posible evolución de una situación crítica.


A diferencia de lo que hace un satélite óptico, que toma fotografías, el radar de apertura sintética transmite pulsos de microondas a la Tierra, que viajan a la velocidad de la luz. Es esa energía electromagnética la que entra en interacción con la materia que encuentra, cultivos, tierra, árboles. Una pequeña parte de dicha energía llega al satélite que la recibe, la procesa y la envía a la estación terrena (ubicada en la provincia de Córdoba). Es allí cuando los expertos de la CONAE obtendrán las imágenes finales de las zonas geográficas cubiertas por el satélite.

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