El objetivo de Bolsonaro para 2021: privatizar Brasil por completo

Si a Jair Bolsonaro y a su gobierno les funciona la estrategia, poco o casi nada será público en Brasil dentro de dos años. Los planes presidenciales pasaron desde el primer momento a formar parte de la agenda del ministro de Economía, Paulo Guedes. Este, a su vez, delegó la misión en Salim Mattar, secretario especial de desestatalización y desinversión. Entre los tres privatizarán Brasil casi por completo de aquí a 2021.

Los movimientos no tardaron en comenzar. Periódicamente se van publicando los avances. Tras los cuatro primeros meses, el secretario Mattar informó de que ya se habían recaudado 12.000 millones de dólares en privatizaciones, concesiones y desinversiones. 9.600 millones de dólares correspondían a privatizaciones, 1.900 a concesiones y 600 a desinversiones. De las grandes empresas estatales brasileñas, tal y como ha repetido el presidente, solo se salvarán de la privatización el Banco do Brasil y la Caixa Econômica Federal. Petrobras, buque insignia petrolífero, será una de las víctimas de la fiebre privatizadora. En la misma línea está el secretario Mattar, cuya teoría es que ninguna empresa estatal es eficiente: «Si es eficiente, no necesita monopolio, y si necesita monopolio es que no es eficiente».