El origen de la violencia subterránea que emergió en las protestas en Chile

Los vecinos del centro de Santiago los ven desde su ventana. Algunos han intentado dialogar con ellos. Los llaman «vándalos», «encapuchados», «lumpen», «violentistas» y, de forma irónica, «blancas palomas».

Los apelativos van cambiando en el discurso público. Son los jóvenes que cada día protagonizan violentos incidentes en la céntrica Plaza Italia de Santiago y en distintos puntos de la Alameda antes, durante o después de las multitudinarias manifestaciones pacíficas que comenzaron en Chile el 19 de octubre recién pasado.


En esos incidentes, cruzan piedrazos con los carabineros, que responden con gases lacrimógenas y perdigones. Están allí cuando comienzan los incendios y los saqueos. Son parte de la violencia que se ha hecho visible en estos días de movilización en distintos lugares del país.