23 C
Buenos Aires
martes 29 de septiembre de 2020
Periodismo . com

El óxido que corroe a la autoridad democrática

La semana que termina fue, literalmente, de locos: comenzó con una asonada de la Policía Bonaerense y terminó con un combate entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires –o, lo que es igual, entre el gobierno peronista y la oposición de PRO– por el punto de coparticipación que la primera le detrajo a la segunda para salir al rescate de la provincia maldita. Todo es importante, pero es habitual en la Argentina que la última urgencia haga olvidar a la anterior y, peor, que los problemas de fondo ni siquiera se planteen. Conviene, entonces, hacer el ejercicio velado: ¿qué tipo de crisis atraviesa la autoridad democrática en el país? O, en otros términos, ¿es posible salir del pozo actual sin liderazgos eficaces? La resignación es la reacción –esperable, aunque corrosiva– de una sociedad que no se siente a la altura de sus desafíos.

Si de autoridad se trata, hay que decir que Alberto Fernández salió del brete bonaerense –se verá si definitiva o precariamente– con un gesto de fuerza. Más allá de las interesantes argumentaciones de las partes acerca de la justicia o legalidad de la movida, el Presidente recuperó el centro de la escena, sacó las papas del fuego en el distrito sin el cual el Frente de Todos sería el Frente de Nadie, se reivindicó ante la tropa propia y la motivó para la pelea.

letrap.com.ar  (www.letrap.com.ar)