lunes 15 de agosto de 2022
Cursos de periodismo

El país que bajó de los barcos al fin tendrá su presidente a la europea

El avión volvía de Munich y nadie podía dormir. Santiago Cafiero y Vilma Ibarra escuchaban a Sergio Massa cuando Alberto Fernández se sumó a la ronda. El jefe de Diputados desmentía enérgicamente lo que publicaban por esas horas diarios y portales: que estudiaba abandonar el Frente de Todos tras el despido de Matías Kulfas, irritado porque lo hubiera reemplazado su archienemigo interno Daniel Scioli.

-¿Adónde me voy a ir? Yo de acá no me puedo ir a ningún lado. ¿Candidato a vice de qué, si con este quilombo no sabemos si llegamos? -soltó con crudeza.

Ninguno de los pasajeros suponía que Martín Guzmán -que se había quedado en Buenos Aires- se eyectaría del Ministerio de Economía a fines de esa misma semana ni que desataría un tembladeral financiero que dispararía 100 pesos todas las cotizaciones paralelas del dólar. Pero el clima ya estaba enrarecido por la disparada de la inflación, la caída de la liquidación de divisas de los agroexportadores, la evaporación de las reservas en el Banco Central al calor de las importaciones de energía y la corrida contra los bonos de la deuda en pesos, por la que ahora todos coinciden en responsabilizar al discípulo de Joe Stiglitz. También arreciaban las protestas callejeras y la presión política de Cristina Fernández de Kirchner para que el Presidente apurase cambios.

baenegocios.com  (www.baenegocios.com)