El papa Francisco no quiere a Cristina Kirchner, critica a Durán Barba y visitará el país en 2018

Francisco no olvida la traición de Cristina Kirchner. Ocurrió en junio de 2015, cuando CFK prometió al Papa que no habría sorpresas en la designación de los candidatos. El Papa abogaba por Julián Domínguez en la provincia de Buenos Aires y por Daniel Scioli a la Presidencia de la Nación. Pero Cristina movió a Aníbal Fernández como candidato a gobernador y colocó a Carlos Zannini como su caballo de Troya en la fórmula presidencial del Frente para Victoria. Desde ese momento, Francisco evitó a CFK en sus giras por el exterior y terminó con sus llamadas telefónicas a la quinta de Olivos, un rito piadoso que la ex presidente comentaba con desdén en la intimidad del poder.

En este contexto, el Papa observa con sorpresa que todavía en Buenos Aires se considere que Cristina tiene su apoyo a la distancia. Francisco no hará nada por la ex jefa de Estado, tiene simpatía por la aventura política que protagoniza Florencio Randazzo y escucha con mucha atención todos los datos que recibe de la gobernadora María Eugenia Vidal.