El PBI es un instrumento de medición de la prosperidad desfasado. Y por eso Nueva Zelanda va a abandonarlo

Según el Fondo Monetario Internacional, la economía de Nueva Zelanda va viento en popa, con un crecimiento del 2.5% de su PIB previsto para este 2019 y 2.9% en 2020.

Personas detrás de las cifras: pero para su actual primera ministra, Jacinda Arden, no son cifras de las que congratularse. Como ha comentado a prensa el ministro de economía, Grant Robertson la properidad macroeconómica no va acompañada de una mejora material para su población. El país también está en uno de los momentos de menor crecimiento de propietarios de vivienda, los índices de sinhoragismo y suicidio no paran de crecer y cada vez más gente necesita asistencia sociales.