domingo 23 de septiembre

El periodismo en los tiempos de los virales, los influencers y los reporteros sin calle

El principal activo de una redacción no es el edificio que ocupa, la tecnología de sus espacios, y menos el tráfico, la audiencia, o los diarios vendidos. El activo es su gente, sus hombres y mujeres periodistas que día a día se debaten entre mantenerse a flote con las cifras en el cuello y el origen mismo del periodismo: ser útiles. Y lo que ello implica: ser relevantes, necesarios, urgentes, comprometidos, servir.

Lo que menos necesita el periodismo hoy es a estos falsos mediáticos que con el traje de periodista transgreden formas, buenas prácticas y hacen de la noticia un espectáculo chirriante que se acerca más al ‘talk show’ que al periodismo responsable.


Este periodismo de egos inflamados llega a las aulas universitarias como modelo del éxito. Cuidado.

El periodismo no debe ser aburrido, las historias tienen que contarse con cariño, pasión y rigor, sin embargo, estas nuevas generaciones viven una situación que a futuro nos pasará factura. Los jefes -me incluyo- a veces pedimos notas como salchichas, como ‘popcorn’, como combo de comida rápida. Exigencias de las métricas. ¿Y el periodismo dónde diablos se quedó?

Dejar un comentario