El plan de Alberto Fernández sobre la Justicia: la primera prueba para la unidad nacional

“Presidente de la unidad de los argentinos”. La locutora oficial mencionó siempre de ese modo a Alberto Fernández. Y el mismo se describió con similares definiciones. El nuevo presidente se dio a la tarea de construir su poder político desde el primer minuto de gestión, en al acto inaugural ante los legisladores. Esa, en todos los tiempos, es la primera señal, la pintura personal que se imagina a futuro. La economía será el desafío mayor, sin dudas y por la magnitud de los problemas, pero seguramente la Justicia será una prueba determinante para derribar “muros” de desconfianzas y rencores.

En estas horas y días inaugurales de gobierno se conocerán los proyectos de “reforma integral del sistema federal de Justicia”. Y esas iniciativas serán centrales en el temario del nuevo Congreso: indicarán si se abre un nuevo camino o si detrás de las reformas late el intento de presionar por la causas de corrupción que involucran a Cristina Fernández de Kirchner y ex funcionarios. Es decir, si se trata de desarmar una maquinaria de jueces de oscuras relaciones de poder con cada gobierno -de manera creciente a partir del menemismo- o si se recrea ese juego perverso.