El prode electoral del Círculo Rojo: aprobados, tachados e interrogantes

Como nunca antes ante un escenario electoral disperso y enigmático, el Círculo Rojo piensa la política de manera estratégica, casi como una jugada de ajedrez. Ve encuestas y mide posibilidades, debilidades y fortalezas de los candidatos en carrera para las presidenciales. Todo esto se da en un contexto con una única certeza: con diferencias y matices, la mayor parte del establishment entiende hoy que el rumbo económico y político del país a futuro no es el que promete el Cambiemos de Mauricio Macri: sea a través de candidatos del oficialismo o de la oposición, lo que viene en 2020 es un contexto de crisis, conflicto y escasez de inversiones que sólo se revertirá con un viraje en la concepción general.

Así, los CEOs piensan en personas. En una simplificación caprichosa pero práctica, conviven hoy cuatro grandes grupos. El más mayoritario es el que apuesta a la tercera vía que rompa la grieta macrismo-kirchnerismo. El segundo, también fuerte, el que se abroquela detrás de la ex presidenta Cristina Fernández como opción central. El tercero, los macristas fieles que apoyarían a Cambiemos con cualquier candidato y sostienen que los cambios estructurales son la base del futuro. Y el cuarto, más imperceptible, el que no jugará cartas en público contra las chances del Gobierno, con ánimo de no confrontar, pero que, frente a la urna, no descarta votar alternativas a Macri.