El regreso de la pena de muerte federal en Estados Unidos

El 25 de julio, en un inesperado anuncio, el fiscal general de Estados Unidos, William Barr, afirmó que el Gobierno federal iba a reanudar las ejecuciones, con cinco de ellas programadas para los próximos meses. De esta manera, anulaba una moratoria efectiva sobre la pena de muerte a nivel federal que ha durado más de 16 años.

«El castigo debe ser rápido», afirmó el fiscal general Barr en el momento del anuncio. Apenas una semana después, el presidente Donald Trump aprovechó los asesinatos en masa en El Paso, Texas y Dayton, Ohio, para exigir no una prohibición de las armas de asalto, sino más ejecuciones.


«Hoy también voy a ordenar al Departamento de Justicia que proponga una legislación que asegure que aquellos que cometan crímenes de odio y asesinatos en masa enfrenten la pena de muerte, y que este castigo sea aplicado de forma rápida, decisiva y sin años de retraso innecesario», declaró el presidente.