El «romance» de Macri y Obama, a examen: Monsanto suspende venta de su nueva soja y apela al lobby de la embajada

La «luna de miel» entre el Gobierno argentino y el de Estados Unidos, que alcanzó su punto más alto durante la visita del presidente Barack Obama, enfrenta su primer gran reto.

Monsanto, uno de los grandes «peso pesado» de la industria alimenticia a nivel mundial, decidió jugar fuerte y hacer valer su «ciudadanía americana» en el marco de un conflicto de larga data que mantiene con productores de soja.


La empresa viene presionando para que los ruralistas paguen regalías por el desarrollo de sus semillas y que, en paralelo, el Gobierno permita el sistema de cobro de «peaje» en los puertos de embarque, en aquellos casos en los que los sojeros se nieguen a abonar la patente.

En medio de esta disputa, Monsanto apeló a los oficios de la embajada estadounidense en Buenos Aires para que ejerza presión sobre la administración macrista.