El silencioso repunte del «terrorismo de extrema derecha» y por qué la covid-19 puede agravarlo

    En los últimos años, el terrorismo islamista ha sido la principal amenaza de seguridad en el mundo. Y, como tal, ha recibido toda la atención de gobiernos y medios de comunicación. Sin embargo, en los últimos años ha ido creciendo una violencia con otros apellidos y que está encendiendo algunas alarmas casi olvidadas en los departamentos de seguridad: el terrorismo de extrema derecha.

    A comienzos de octubre, cuando el FBI detuvo a un grupo de hombres vinculados a milicias de extrema derecha que planeaban secuestrar a la senadora del estado de Michigan, Gretchen Whitmer, muchos en EE.UU., se preguntaron si no se había infravalorado la amenaza de estos grupos.

    Solo unos días después, las dudas sobre su importancia quedaban resueltas en un informe del Departamento de Seguridad Nacional del país: «Como Secretario, me preocupa cualquier forma de extremismo violento […], sin embargo,estoy particularmente preocupado por los extremistas violentos de la supremacía blanca que han sido excepcionalmente letales en sus aborrecibles ataques»en los últimos tiempos, confesaba Chad Wolf, secretario interino de Seguridad Nacional de Estados Unidos.