El sistema de salud público que sacude a las prepagas

La vida se nos escurre hasta que, por alguna razón, tomamos el control. Para el doctor Jorge Gronda, ese momento llegó cuando, mirando una ecografía posoperatoria, se dio cuenta de que se había olvidado una gasa dentro de una paciente. ¿Qué hacer? ¿Mentir y justificar una nueva operación? Gronda decidió que lo mejor era la verdad: le explicó a su paciente lo que había pasado y le ofreció hacerse cargo de los costos de la nueva intervención. La paciente aceptó y, al día de hoy, mantienen una relación de extrema confianza. Pero esa experiencia marcó un antes y un después para Jorge. Su vida de cirujano y ginecólogo exitoso, de terrateniente jujeño privilegiado, de referente social, pasó a un segundo plano.