El sueño boliviano

Evo Morales asumió el 22 de enero de 2006. Tan solo 99 días después, emitió el decreto que nacionalizaba los recursos hidrocarburíferos del país. Sería el inicio de una serie de nacionalizaciones y expropiaciones de compañías con recursos clave para el desarrollo económico, entre ellas el recurso minero. Para los equipos económicos de Morales, este es el hito fundacional clave.

Entre otras cosas, la nacionalización de estos recursos mejoró notablemente los ingresos del Estado Nacional. Esto permitió instalar algunos de los programas de transferencias sociales más ambiciosos de la región. Los logros en materia de bienestar social son incuestionables. Un informe del Instituto de Trabajo y Economía muestra que, al menos hasta 2014, la pobreza extrema había bajado 20 puntos desde la asunción de Morales. En el sector rural, la caída de la pobreza extrema fue de casi 30 puntos. La relación entre el ingreso del decil más rico y el más pobre pasó de 128 veces en 2005 a 39 en 2014.