El terremoto político que causó la ultraderecha en Alemania (y que ha dejado a Angela Merkel sin sucesora)

En febrero de 1930, Adolf Hitler estaba de buen humor. «Nuestro mayor éxito lo tuvimos en Turingia», escribió. «Allí somos el partido más importante. Los partidos en Turingia que intentan formar un gobierno no pueden asegurar una mayoría sin nuestra cooperación».

Alemania puede haberse comprometido con el «nunca más». Pero 90 años después, la extrema derecha ha vuelto a jugar, aunque sea brevemente, ese papel en el estado del este de Alemania.


La elección, la semana pasada, de un liberal como jefe del gobierno estatal de Turingia gracias a los apoyos del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) ha provocado un terremoto político que sacudió la columna vertebral del país y acabó con la renuncia de la favorita para suceder a Angela Merkel.