El umbral de Dios: por qué las sociedades no necesitan una deidad moral hasta llegar al millón de habitantes

El origen de la religión ha sido siempre un rompecabezas para los científicos.

Hasta ahora se pensaba que las creencias religiosas habían propiciado la creación de sociedades complejas gracias a sus rígidos principios sobre el bien y el mal, lo que permitía a grupos grandes de personas vivir en paz.


Pero un nuevo estudio de la universidad de Oxford (Inglaterra) y la de Keio (Japón) afirma que la historia no fue exactamente así.

De hecho, esta investigación sostiene que las sociedades humanas solo necesitaban venerar una deidad moral cuando llegaban al millón de habitantes.