Elecciones en España: ¿Cómo llegamos a este Frankenstein?

España acaba de pasar este domingo por su cuarto proceso electoral en cuatro años y las explicaciones para los resultados, que incluyen el alarmante crecimiento de la extrema derecha, encarnada en el partido Vox, vienen de tiempo atrás.

Hasta hace unos años, la estabilidad española se basaba en un bipartidismo asimétrico. El Partido Popular (PP) —centro derecha— y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) —centro izquierda— se disputaban el voto y se alternaban en el poder.


El PP lograba hacer confluir en torno suyo al liberalismo económico, el conservadurismo católico y un velado chovinismo que en otros países es bandera de la ultraderecha. El PSOE agrupaba a la mayoría social: tolerante en lo moral y defensora de la doctrina del estado de bienestar.