lunes 17 de diciembre

Empresarios en la mira: ¿Macri contra todos o mero cambio de figuritas?

La embestida del Gobierno contra los industriales es mucho más que una sobreactuación prescripta por Jaime Durán Barba para recuperar alguno de los diez puntos de imagen positiva perdidos desde la agónica aprobación de las reformas fiscal y previsional, devaluación y tarifazo mediante. El mote de “llorones” que les colgó Francisco Cabrera el sábado, la felicitación del Presidente a su ministro de la Producción en la reunión de gabinete del martes y la venia oficial al lábil juez Luis Rodríguez para que encarcelara ese mismo día al metalúrgico Juan Carlos Lascurain no son solo un intento de disipar la idea de que Mauricio Macri “gobierna para los ricos”, sino una puesta en acto del desprecio que el mandatario sintió siempre por los pares de su padre. El ataque a los que “no se animan a competir”, adicionalmente, puso de manifiesto el rol subordinado que la administración Cambiemos asigna en su economía a la industria manufacturera, el sector que sigue más lejos de recuperar los niveles de actividad y empleo de cuando asumió.

El armisticio que ofrecerá el lunes Marcos Peña a la cúpula de la UIA bajará el tono de la confrontación pero no pondrá fin a los desencuentros. Los propios industriales se sorprendieron anteayer por la cantidad de mensajes que recibieron de ejecutivos de otros sectores tras su entredicho con el “latin lover”, como llama en broma Macri a Cabrera desde que las revistas del corazón lo retrataron a punto de subir a un avión privado con Juana Viale. “Bien parado el carro”, decía uno de esos mensajes de texto, que un miembro del Comité Ejecutivo exhibió ayer a BAE Negocios en su iPhone, justo cuando trascendía la excarcelación de Lascurain.


Si bien Miguel Acevedo prefiere no hacer olas y busca restablecer un canal de diálogo que empezó a resentirse el año pasado, con el faltazo de Macri a la Conferencia Industrial, los hombres de negocios ocultan cada vez menos su inquietud por los magros resultados de la política económica. Muchos vieron con satisfacción que la mano derecha de Luis Pagani en Arcor, Adrián Kaufmann, denunciara que las importaciones de tomates se hayan multiplicado por 50. El director ejecutivo de la Fundación ProTejer, Ariel Schale, le recomendó ayer mismo al Gobierno “que no se pelee con la realidad”. Y advirtió que la ropa es cara en Argentina, como dijo Cabrera, porque el 50% de su precio se lo lleva el Estado a través de distintos impuestos.

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