En Alepo nos estamos quedando sin ataúdes

A finales de abril, aviones sirios o rusos bombardearon el hospital Al Quds, en la parte este de la ciudad dividida de Alepo. Al menos 50 personas murieron y otras 80 resultaron heridas.

Entre los muertos por el ataque estuvo mi querido amigo y colega, el Dr. Muhammad Wassim Mo’az, un ser humano cálido que se preocupaba mucho por sus pacientes y su comunidad. Dormía en el hospital por si hubiera una emergencia y tuviera que correr a atender a los bebés y los niños. Era el último pediatra en Alepo.


Otro amigo, el Dr. Mohammed Ahmad, también murió por los ataques aéreos. El Dr. Ahmad era apreciado por sus colegas y los habitantes de Alepo. Solía trabajar como voluntario con niños; les enseñaba a prevenir enfermedades dentales durante tiempos de guerra. Era uno de los 10 dentistas que quedaban en Alepo del este.