miércoles 20 de febrero

En defensa del “tsundoku”: Marie Kondo no tiene razón

Hola, amigos, mi nombre es Hinde y soy lectora compulsiva. No creo ser víctima de una enfermedad sino de un comportamiento, una forma de vida que a lo largo de los años me dio momentos de intensa alegría y de tristeza imborrable, de placer y conocimientos extraordinarios y también otros de inquietud, desdicha y malestar que sin embargo hicieron de mí quien soy.

Soy lo que soy por los libros y soy mucho más que mi propia vida gracias los libros, que son, como decía Umberto Eco, la inmortalidad hacia atrás. Y resulta que ahora, en su manía insaciable por ponerle orden al mundo -en estas últimas semanas, desde Netflix- la experta japonesa Marie Kondo dice que hay que desprenderse de ellos cuando ya no tienen que ver con nuestra felicidad: que hay que decirles adiós igual que como debemos hacerlo con un vestido de quince o una bufanda apolillada del abuelo. Con todo respeto: ¿de qué habla esta mujer? Solo alguien que no es lector puede pensar que desprenderse de libros es una tarea equiparable a la de deshacerse de tarros de cocina con leyendas corroídas por el tiempo o de cajitas inútiles que hace rato no guardan nada. Querida Marie: me temo que no sos una lectora.