En México solo hay dos partidos: conservador y conservador

    Durante su primer año de gobierno, Andrés Manuel López Obrador fue un presidente de izquierda y por ello molestó a muchos. Su gobierno aumentó el salario mínimo al nivel más alto visto en casi tres décadas, los ingresos laborales de la clase media subieron un 6,4 por ciento y veló por la aprobación de un tratado de libre comercio con Estados Unidos que protegió derechos laborales.

    Pero la pandemia le dio un giro a esta agenda.

    A diferencia de políticas progresistas aplicadas en otras partes del mundo que amplían el gasto público para proteger a los desempleados y a las personas en pobreza, en México, López Obrador se mantuvo apegado a un estricto orden económico conservador. Ha mantenido el gasto público a niveles menores que los de 2018 con una austeridad de hierro y ha evitado aumentar la deuda pública lo más posible.